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Un "libro de reglas" para frenar el cambio climático

La semana pasada finalizó la cumbre de Naciones Unidas sobre Cambio Climático - COP24-, en Katowice, Polonia, que tras dos largas semanas de debates necesitó un día extra de negociaciones para consensuar un texto que aclare la “letra pequeña” del Acuerdo de París y permita su puesta en marcha en 2020. Un acuerdo decepcionante ‘de mínimos’ para muchos y solo para los más optimistas un acuerdo que permite hacer operativo el compromiso alcanzado en París.

Uno de los escollos fue el último informe del Grupo de Expertos Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) que señalaba la necesidad de incrementar drásticamente los esfuerzos para frenar el calentamiento global, porque alcanzar un aumento de 2ºC supondría una situación catastrófica. El informe indicaba que las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando y que los últimos cinco años han sido el período más caluroso desde que existen registros.

El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) también publicó recientemente un informe basado en el del IPCC en el que alertaba de que la reducción de emisiones programada para 2030 no es suficiente para alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a menos de 2 grados. Es necesario triplicar los esfuerzos para no llegar a los 2 grados y quintuplicarlos si queremos bajar de 1,5 grados.

Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait, naciones exportadoras de petróleo, sellaban recientemente una alianza para tumbar el apoyo al documento, bloqueando “la bienvenida” a las conclusiones del informe del IPCC y proponiendo que tan solo sea “tenido en cuenta”. Sin embargo, el compromiso final de esta COP 24 incluye una referencia al informe científico del IPCC que reclama la necesidad de acometer “cambios urgentes y sin precedentes” para limitar el aumento de la temperatura del planeta a 1,5 grados.

El ‘libro de reglas’ que ha salido de Polonia, -un documento de 156 páginas aprobado por los 197 países presentes en la Cumbre-, incluye un pacto que, en realidad “pende de un hilo”, como ha manifestado el propio presidente de la COP24, Michal Kurtyka. En la COP24 ha quedado pendiente concretar cómo será la financiación de los países pobres, unos 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020, para enfrentar el reto de crecer de manera sostenible. Sin embargo, para otros, esta apuesta por la transparencia no tiene carácter vinculante, ya que es “flexible” y reconoce las “peculiaridades y circunstancias” de cada país, de forma que los Estados que lo necesiten dispondrán de un “periodo de adaptación” a este mecanismo de información común. En cuanto la financiación destinada a acciones climáticas, el documento consensuado reconoce que deben destinarse más recursos, especialmente a mitigación y reducción de efectos del cambio climático, pero no establece nuevas obligaciones para los países desarrollados.

No podemos seguir retrasando más la adopción de las líneas y medidas necesarias para cumplir lo acordado en París. Y para ello, además de acuerdos políticos son necesarias medidas económicas que permitan financiar a los países más vulnerables la transferencia de tecnología prevista, el fortalecimiento de sus capacidades para mitigar, adaptarse y combatir los efectos más extremos y la inversión para crear empleos y facilitar una transición justa en las zonas afectadas.

El eurodiputado José Blanco López señalaba en un artículo publicado estos días que “si algo se ha demostrado la Unión Europea a sí misma es que un compromiso político firme y un marco normativo adecuado pueden derribar dogmas profundamente asentados como que crecimiento económico e intensidad energética caminan juntos”. Desde 1990 hasta 2017, la Unión Europea ha reducido sus emisiones un 22%, sobrepasando su objetivo del 20% para 2020, mientras aumentaba su PIB más de un 58%. Hoy, la economía europea usa menos energía, de forma más eficiente y con menos emisiones, mientras sustituye carbón (y también energía nuclear) por energías renovables, cuyos costes se han desplomado.

Sólo una acción rápida y de gran alcance a una escala sin precedentes, junto con los recursos y la tecnología adecuados, puede prevenir los peores impactos climáticos y ayudar a las economías en transición a un futuro justo y limpio.

 

Más información:

https://cop24.gov.pl/

https://www.compromisoempresarial.com/rsc/2018/12/cop24-sobre-cambio-climatico-cita-clave-salvada-con-un-acuerdo-de-minimos/?mc_cid=6fafbf7417&mc_eid=a9cb4e7d46
https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/cop24-clan-petroleo-torpedea-cumbre#
https://unfccc.int/es/news/unase-a-la-llamada-a-la-accion-talanoa
https://www.eldiario.es/euroblog/paso-frente-economia-neutra-carbono_6_842775739.html