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Testimonios de las vendedoras ambulantes en Dakar, Senegal

Estos son algunos de los testimonios recogidos por nuestra ONG socia en Senegal, Enda Graf. Estas mujeres participan en el proyecto que impusamos Prosalus y CEPAIM, financiado por la AECID, en la zona periférica de Dakar.

Son mujeres productoras, transformadoras y comercializadoras de comida que en su gran mayoría trabajan en el sector informal y se ven afectadas por las restricciones de movilidad, cierre de mercados semanales y horario impuesto por el toque de queda, debido al COVID-19.

 

 

 

Touty Ba, presidenta de la Asociación de Mujeres Restauradoras

Me llamo Touty Ba, soy presidenta de la Asociación de Mujeres Restauradoras, que preparan y venden comida en los puestos callejeros de Pikine Ouest, un barrio de las afueras de Dakar. La situación es muy dura sobre todo en este periodo de Ramadán; tenemos dificultades para romper el ayuno porque no tenemos comida.

Soy vendedora de calle por la noche, hace más de un mes mis actividades han parado. Solo contaba con eso para vivir y mantener a mi familia. Con el toque de queda ya no podemos salir por la noche a vender y como sabéis, las mujeres aquí nos hacemos cargo de los gastos esenciales de la familia. A causa de la situación actual, los hombres tampoco pueden trabajar. Esperamos que esta situación mejore y cada uno pueda volver a sus actividades.

Aconsejamos a las mujeres que preparamos y vendemos comida en la calle que respeten las medidas de higiene. Nos encontramos muy expuestas porque estamos en contacto con dinero y distribuimos también comida. Debemos usar mascarillas y tener jabón y gel a mano. El proyecto nos ha apoyado en estos momentos difíciles brindándonos diferentes productos: verduras, cereales, aceite, jabón y gel, entre otros. Además de esta ayuda, hemos recibido también el apoyo de nuestro alcalde.

 

Ndeye Thiam, vendedora en Pikine Nord

Preparo y vendo comida en Pikine Nord. Vendía por las noches, lo que me permitía atender las necesidades de mi familia. Nuestros maridos ya no trabajan, están jubilados o desempleados. Me ocupo de todos los gastos de la familia: comida, educación, salud, vestimenta.

 

Ndeye Diaw, presidenta de las mujeres que preparan y venden comida en la calle

Las mujeres que preparan y venden comida en la calle son el soporte de sus familias. Hoy en día todos los restaurantes/puestos de venta están cerrados, a las 20h todo está cerrado debido al toque de queda. Es muy difícil para nosotras, las que vendemos por la noche.

Tenemos el apoyo del proyecto que nos ha aliviado mucho. Hemos recibido mascarillas, gel, verduras, cereales locales, arroz local, aceite, azúcar. Deseamos el fin de esta pandemia para poder retomar nuestra actividad...