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Siete mil millones de sueños - DMMA

Logo del Día Mundial del Medio Ambiente 2015

El bienestar de la humanidad, del medio ambiente y el funcionamiento de la economía dependen en última instancia de una gestión responsable de los recursos naturales del planeta. La población mundial supera los 7.000 millones de habitantes y las pruebas demuestran que las personas estamos consumiendo muchos más recursos naturales que los que el planeta puede proporcionar de forma sostenible.

Muchos de los ecosistemas de la Tierra están llegando a puntos críticos de agotamiento, empujados por un aumento de la población y del desarrollo económico. El eslogan del Día Mundial del Medio Ambiente 2015 (DMMA) este año es “Siete mil millones de sueños. Un solo planeta. Consume con moderación”. Vivir teniendo en cuenta los límites planetarios es la mejor estrategia para asegurar un futuro sostenible. Vivir de forma sostenible significa hacer más con menos y darnos cuenta de que mantener las actuales tasas del uso de recursos naturales no es indispensable para el crecimiento económico.

El problema de las pérdidas y el desperdicio de alimentos es de tal magnitud y complejidad que requiere la participación de todos. Hay que tener en cuenta que todos estos desperdicios de alimentos que tiramos a la basura diariamente, son muy perjudiciales para el medio ambiente, ya que en la mayoría de la producción de alimentos suponen el uso de fertilizantes y pesticidas, muy dañinos para el ser humano, además de un aumento en las emisiones de CO2 a través del consumo de energía procedente de la producción de alimentos y de la generación de desechos.

El papel que juegan los consumidores es fundamental para evitar el desperdicio de alimentos. Con motivo del DMMA compartimos una serie de consejos, trucos e ideas, para que disminuyas los desperdicios de comida en casa.

Trucos para evitar el desperdicio de alimentos

  • Compra lo que realmente necesitas: Evita la improvisación elaborando un menú semanal. Planificar el menú semanal, además de ahorrar y comprar de forma responsable, contribuye también a seguir una alimentación más saludable. Mira en el frigorífico y la despensa antes de comprar y piensa los ingredientes necesarios para configurar tu menú.     
  • Desconfía de las ofertas: No te dejes tentar por las ofertas, sino llegarás a casa con más artículos de los necesarios. Tirar comida es tirar dinero.
  • No hagas la compra con hambre: está demostrado que hacer la compra con hambre, aumenta el número de artículos en el carro de la compra, la mayoría de ellos sin ser que los necesites.
  • Compra los productos a granel: Esto nos puede permitir por ejemplo hacer compras del tamaño que queramos según nuestras necesidades. Podemos hacer compras grandes una vez al mes, o al año, guardando sólo sacos o cajas grandes en la despensa de productos no perecederos. Pero además nos permite comprar cantidades pequeñas para hogares con pocas personas, muy favorable para evitar el desperdicio de alimentos y evitar generar más residuos.
  • Ordena la compra por prioridades: Según sean indispensables o accesorios. Así por ejemplo, si llevas prisa podrás concentrarte sólo en los productos fundamentales.
  • Compruebe la fecha de caducidad: Si no tiene previsto consumir de inmediato un artículo cuya fecha de caducidad se aproxime, coja otro que caduque más tarde o cómprelo el día que vaya a consumirlo. Tenga en cuenta la información de las etiquetas: “Fecha de caducidad” indica que ese alimento sólo puede consumirse con seguridad hasta la fecha señalada (es la etiqueta que suele figurar en la carne y el pescado). “Consumir preferentemente antes de” indica que ese producto mantendrá la calidad esperada hasta la fecha señalada, que la fecha de consumo preferente de un producto ya haya pasado no quiere decir que no sea seguro.
  • Compra frutas y verduras de temporada: están en su mejor momento y sus precios son más económicos. Las frutas y verduras de temporada son excelentes porque sus cualidades organolépticas son mejores: olor, sabor, textura…
  • Rota los alimentos: Cuando compre alimentos, ponga delante los que ya estaban en el frigorífico y la despensa, y coloque detrás los que acaba de comprar. Con esto evitará el riesgo de almacenar productos enmohecidos
  • Aprovecha los restos: En lugar de tirar a la basura los restos de comida, utilícelos para la comida del día siguiente, aprovéchelos como ingredientes para la cena de ese día o congélelos para otra ocasión. La fruta demasiado madura puede utilizarse para hacer batidos o tartas. Las verduras que empiezan a ponerse mustias pueden aprovecharse para cremas o sopas.

(Accede al listado completo de trucos)