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Semana de lucha contra la pobreza

Cartel de la Semana de lucha contra la pobreza 2016

La pobreza y la desigualdad son cada vez más extremas, intensas y crónicas, por ello, necesitamos con urgencia cambiar este sistema que genera riqueza para el 1% de la población mundial y el empobrecimiento generalizado para el 99% restante. Ante este panorama, tenemos una buena noticia y una mala. La buena es que sabemos cuáles son los problemas y sus causas y también sabemos que existen soluciones reales y factibles; y la mala es que no se están poniendo en marcha estas medidas porque no hay voluntad política.

No hacerlo es inmoral e hipócrita, ya que hoy en día existen numerosas herramientas a nuestra disposición, como los compromisos internacionales, entre ellos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los protocolos de derechos humanos, las convenciones de la OIT por un trabajo decente o el Acuerdo de París sobre Cambio Climático, que necesitan ser cumplidos para cambiar el rumbo y garantizar el cumplimiento de los derechos.

Semana de lucha contra la pobreza

Del 14 al 21 de octubre se estará celebrando en numerosas localidades del Estado, la semana de lucha contra la pobreza, que este año tiene por lema “No dejemos a nadie atrás ¡Exigimos soluciones basadas en derechos!”. Las demandas de las organizaciones que trabajan en el ámbito del desarrollo y de la acción social, junto con los movimientos sociales y un sinfín de asociaciones demandamos a nuestros representantes políticos soluciones basadas en derechos y justicia para atajar las desigualdades y frenar el incremento de la pobreza, de las desigualdades y el deterioro medioambiental en cualquier lugar del planeta.

También exigimos políticas coherentes con la defensa de los derechos humanos y la protección medioambiental en todo el planeta, porque no podemos estar dando con una mano lo que con la otra, por medio de leyes y acuerdos comerciales, quitamos a los países situados en los márgenes de la foto. Por eso, es necesario que mejore la calidad de las políticas, además de aumentar la cantidad de presupuesto.

Este año, una de las demandas más importantes es el rechazo a los tratados comerciales como el CETA, el TiSA, o el TTIP que, negociados a espaldas de la ciudadanía, amenazan la democracia, multiplican el poder de las multinacionales y limitan los derechos de la ciudadanía y la protección del medioambiente. Además, es imprescindible trabajar por la justicia fiscal a través de políticas tributarias justas, progresivas y suficientes, que sostengan las políticas sociales y medioambientales.

Existen múltiples crisis. Una de las más graves es la crisis de valores, en la que los dirigentes políticos demuestran constantemente su irresponsabilidad y su falta de voluntad por cambiar las cosas. Es especialmente lamentable el papel que están jugando con su política de no-acogida de las personas migrantes y de las solicitantes de refugio o asilo.

Tampoco podemos olvidar la puesta en marcha de políticas que aumentan sin parar las desigualdades, la tasa de paro, los niveles de pobreza, la brecha de género. Se incumplen sistemáticamente los compromisos de protección social y derechos básicos como la sanidad, la educación, la dependencia…

Por todo ello, demandamos el cumplimiento de los derechos económicos sociales y culturales y la transición hacia un modelo energético sostenible.

 

MÁS INFORMACIÓN:

Coordinadora de ONGD-España

MANIFIESTO