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Imagen de la desigualdad y de la precariedad en España

Fotografía de Dorothea Lange_La Gran Depresesión USA 1936

La igualdad de oportunidades significa, en esencia, que los logros y los resultados de las personas no dependen de sus familias, razas, religión, género o cualquier otra característica inmutable. Sin embargo, actualmente estamos lejos de alcanzarla.

Como señala el periodista y escritor Joaquín Estefanía en su último libro “Abuelo, ¿cómo habéis consentido esto?, la forma más dañina de desigualdad que puede darse en una sociedad democrática e inclusiva es la desigualdad de oportunidades. Existe una estrecha correlación entre la extrema desigualdad de ingresos y de riqueza, y la desigualdad de oportunidades. En España, un 54%  por ciento de la ciudadanía afirma haber descendido de clase social desde que se destara la crisis en 2008. Además, se ha interrumpido la movilidad intergeneracional y los jóvenes van a tener muy difícil mejorar la condición económica y social con la que han nacido, a diferencia de las oportunidades que sí tuvieron sus abuelos. Señala también Estefanía que lo que a menudo es presentado como meritocracia es, en realidad, el producto más directo de una ingeniería social diseñada a favor de las élites.

Y algo parecido es lo que se recoge en el Informe sobre el Estado Social de la Nación 2017, publicado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, que apunta que la sociedad española no está viviendo las consecuencias de la crisis, sino que estas dificultades por las que atraviesa son las consecuencias de un nuevo modelo de sociedad. A pesar de que algunos indicadores económicos muestran una mejora, los riesgos de exclusión, la precariedad, el aumento de desigualdades y menores oportunidades de movilidad social son algunos rasgos de este nuevo sistema ya que, aunque la riqueza crezca, no sirve de nada si solo afecta a un número reducido de personas en situación privilegiada.

Según algunos de los datos que ofrece este informe, cuatro de cada diez personas no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos, lo que supone 10 puntos más que en 2008; el 33,7% de la población tiene dificultades o muchas dificultades para llegar a final de mes; casi dos millones de hogares, es decir, el 10,7% de la población no puede mantener el hogar a una temperatura adecuada, fenómeno conocido como pobreza energética; y el 2,6% de los hogares en este país no pueden permitirse comer carne, pollo o pescado al menos cada dos días y casi medio millón de hogares no puede garantizar una alimentación adecuada. Datos que vienen a cuantificar que lo que ahora denominamos eufemísticamente “insolvencia alimentaria”, no es otra cosa que lo que siempre se ha llamado “hambre” y que afecta como mínimo a dos millones de personas en España, entre los que se encuentran niños y niñas que ven impedido su normal desarrollo.

A pesar de estos datos, los servicios sociales han sufrido en España un acusado proceso de deterioro, coincidiendo en muchas comunidades autónomas con la promulgación de leyes que proclaman el derecho subjetivo a los servicios sociales. Según este informe, el gasto público total consolidado en servicios sociales fue de 16.000 millones de euros en 2016, 1.000 millones menos que en 2010.

Este aumento de la desigualdad, provocado por un modelo político, económico y social previo a la crisis, no se soluciona únicamente con un crecimiento de la renta sino con un sistema que impida que un reducido número de privilegiados acumule riqueza, mientras la inmensa mayoría vive en la pobreza, sin oportunidades para salir de ella. Por lo tanto, para luchar contra la pobreza estructural sería necesario un mercado laboral regulado, un sistema fiscal potente y justo y un sistema de protección social. Por ello es necesario incrementar notablemente el gasto social, así como una modificación urgente en la política laboral y económica, que implemente ante todo un sistema fiscal equitativo y progresivo que no beneficie únicamente a las grandes empresas.

 

Fotografía de Dorothea Lange retratando la Gran Depresesión de EEUU en 1936: https://www.loc.gov/resource/fsa.8b29523/