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Diabetes en el Día Mundial de la Salud

Detalle de la infografía sobre Diabetes en América realizada por la OPS

La diabetes es el tema elegido para celebrar el próximo 7 de abril el Día Mundial de la Salud. Se estima que actualmente 350 millones de personas en todo el mundo tienen diabetes, enfermedad cuya prevalencia va en aumento, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos, porque está muy asociado a los hábitos de vida.

La diabetes es una enfermedad de por vida para la cual no existe cura. Existen dos tipos de diabetes: las personas con diabetes de tipo 1 generalmente que no producen insulina, por lo que necesitan inyecciones de insulina para sobrevivir, y las personas con diabetes de tipo 2, que representan el 90% de los casos, que sí producen su propia insulina, aunque o bien no la pueden utilizar apropiadamente o la cantidad es insuficiente. Por lo general, la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente con el tiempo sin presentar síntomas, por lo que durante este período los altos niveles de glucemia están dañando silenciosamente su cuerpo. Con los años, la hiperglucemia puede poner en peligro a todos los órganos principales del cuerpo y provocar ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, neuropatías, insuficiencia renal, ceguera, impotencia e infecciones que pueden necesitar amputación.

Los principales objetivos de la campaña del Día Mundial de la Salud 2016 tienen que ver con intensificar la prevención, mejorar la atención y reforzar la vigilancia. De esta manera desde la OMS se propone:

  • acrecentar la concienciación respecto del aumento de la diabetes y de sus abrumadoras cargas y consecuencias, en particular en los países de ingresos bajos y medianos;
  • impulsar un conjunto de actividades específicas, eficaces y asequibles para hacer frente a la diabetes, con medidas para prevenirla y para diagnosticar, tratar y atender a quienes la padecen; y
  • presentar el primer informe mundial sobre la diabetes, que describirá la carga y las consecuencias de la diabetes y abogará por sistemas de salud más sólidos que aseguren una mejor vigilancia, una prevención reforzada y una atención más eficaz de la diabetes.

La diabetes es un problema enorme y creciente, y los costes para la sociedad son altos y van en aumento. Según los estudios realizados, en los próximos años los casos de diabetes se incrementarán en todo el mundo en un 55%, y el gasto sanitario asociado a la diabetes alcanzará los 627.000 millones de dólares. Según las previsiones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de defunción para 2030. Ya en 2012, esta enfermedad fue la causa directa de unos 1,5 millones de defunciones, de las que más del 80% se produjeron en países de ingresos bajos y medianos.

La diabetes es un claro ejemplo de cómo nos afectan los determinantes sociales de la salud dependiendo de nuestra situación socioeconómica. Desde hace años, la insistencia sobre la necesidad de que los individuos adopten una alimentación saludable y practiquen ejercicio físico se ha convertido en el principal mensaje preventivo para hacer frente a al problema de la diabetes, pero a veces mantener una alimentación saludable donde primen productos frescos no procesados, como frutas, verduras, carne, pescado, o huevos y realizar ejercicio físico en el tiempo libre no son opciones a las que todas las personas puedan acceder en igualdad de condiciones. La existencia de desigualdades sociales en la diabetes de tipo 2 ha sido ampliamente documentada y se ha demostrado que cuanto más baja es la posición socioeconómica mayor es la prevalencia y el riesgo de diabetes, especialmente en las mujeres.