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Día Internacional para concienciar sobre el desperdicio alimentario

La celebración del primer Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (IDAFLW), el 29 de septiembre de 2020, será una clara llamada a la acción, tanto para el sector público (autoridades nacionales o locales) como para el privado (empresas y particulares). Debemos redoblar los esfuerzos para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos para garantizar la seguridad alimentaria para todas las personas y, en particular, las más vulnerables. Se celebra por primera vez este año en que la pandemia mundial de COVID-19 ha provocado un despertar mundial sobre la necesidad de transformar y reequilibrar la forma en que se producen y consumen nuestros alimentos.

Reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos es fundamental en un mundo en el que el número de personas afectadas por el hambre ha aumentado lentamente desde 2014, y cada día se pierden y/o desperdician toneladas y toneladas de alimentos comestibles.

Cuando los alimentos se pierden o se desperdician, todos los recursos que se utilizaron para producirlos, incluidos el agua, la tierra, la energía, la mano de obra y el capital, se desperdician, agotando los recursos naturales y el medio ambiente y generando gases de efecto invernadero. Solo un dato: el 38% del consumo total de energía en el sistema alimentario mundial se utiliza para producir alimentos que se pierden o se desperdician.

Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos requiere la atención y las acciones de todos, desde los productores de alimentos hasta las partes interesadas de la cadena de suministro de alimentos, las industrias alimentarias, los minoristas y los consumidores. Afortunadamente, en los últimos años este tema ha generado un gran interés público. Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es importante porque genera beneficios para la sociedad en su conjunto:

  • mayor disponibilidad de alimentos para los más vulnerables
  • reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)
  • reducción de la presión sobre la tierra y los recursos hídricos
  • aumento de la productividad y el crecimiento económico

Estas son algunas medidas y líneas de actuación que desde la FAO proponen para contribuir a reducir el desperdicio de alimentos:

  • Innovación, tecnología e infraestructura para aumentar la eficiencia de los sistemas alimentarios y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos.
  • Intervenciones públicas que faciliten las inversiones en esta materia por parte de actores privados, especialmente en este momento crítico.
  • Configurar modelos comerciales innovadores, con la participación del sector privado, con nuevos enfoques para financiarlos.
  • Conciencia global para convertirnos en personas ahorradoras de alimentos.

Practica un consumo y una producción responsables para lograr el Hambre Cero y luchar contra el cambio climático. ¡No hay Planeta B!

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