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Día Internacional de la Educación

Desde hace muy poco contamos con un nuevo día: el “Día Internacional de la Educación” que se celebrará a partir de ahora todos los 24 de enero. Fue aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el pasado 3 de diciembre de 2018 por consenso, al mismo tiempo que la comunidad internacional del sector educativo estaba presente en Bruselas en la Reunión Mundial sobre la Educación.

La aprobación de la resolución 73/25 titulada “Día Internacional de la Educación”, redactada por Nigeria y otros 58 Estados miembros, quiere celebrar el papel desempeñado por la educación en favor de la paz y del desarrollo y “demuestra la voluntad política inquebrantable de apoyar las acciones transformadoras en favor de una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos”.

La resolución hace un llamamiento a todas las partes interesadas, fundamentalmente los Estados miembros, los organismos de las Naciones Unidas, así como la sociedad civil, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones académicas, el sector privado, las personas a título individual y los demás sectores vinculados con estas cuestiones, para reforzar los esfuerzos para la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4: garantizar una educación de calidad para todas las personas.

La directora de la Oficina Regional de la UNESCO en Nueva York, Marie Paule Roudil destacó que “es crucial adquirir los conocimientos, las competencias y las actitudes para poner en práctica el desarrollo sostenible y crear soluciones innovadoras para lograr nuestros objetivos a nivel mundial”. La educación no es solo uno de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, es también el objetivo que proporciona a las personas los medios para la consecución de todo el programa.

La educación desempeña un papel clave en la construcción de sociedades sostenibles y autosuficientes, aumenta la productividad de las personas y el potencial de crecimiento económico, desarrolla las competencias necesarias para el trabajo y las aptitudes profesionales necesarias para el desarrollo sostenible, ayuda a erradicar la pobreza y el hambre, contribuye a mejorar la salud, promueve la igualdad entre géneros y puede reducir la desigualdad, y promueve la paz, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos.

En la actualidad, más de 265 millones de niños y niñas no están escolarizados y el 22% de estos están en edad de asistir a la escuela primaria. En la última década, se han producido importantes avances con relación a la mejora de su acceso a todos los niveles y con el aumento  en las tasas de escolarización, sobre todo, en el caso de las mujeres y las niñas. También se ha mejorado en gran medida el nivel mínimo de alfabetización. Sin embargo, es necesario redoblar los esfuerzos para conseguir mayores avances para alcanzar los objetivos de la educación universal.

Las razones de la falta de una educación de calidad son la escasez de profesores capacitados y las malas condiciones de las escuelas de muchas zonas del mundo y las cuestiones de equidad relacionadas con las oportunidades que tienen niños y niñas de zonas rurales. Para que se brinde educación de calidad a los niños de familias empobrecidas se necesita invertir en becas educativas, talleres de formación para docentes, construcción de escuelas y una mejora del acceso al agua y electricidad en las escuelas.

Necesitamos seguir trabajando por una educación que busque la emancipación de las personas. Solo así conseguiremos vivir en sociedades de justicia social y equidad.