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Desperdicio alimentario en la agenda europea

COn al comida no se juega_Fotografía de Gviciano con licencia CC BY 2.0

Da la sensación de que, desde hace unos meses, en España vamos dando bandazos, sumidos en un maremágnum político cuyos resultados se manifiestan en un paulatino retroceso social, económico y político que, desde la Unión Europea, los organismos internacionales o la sociedad civil se contempla con gran preocupación. Y para muestra, tomemos un asunto concreto, el desperdicio de alimentos, que aparece como tema destacado en la agenda internacional y en la Unión Europea.

En efecto, el desperdicio de alimentos preocupa mucho en Europa, no en vano, alrededor de 100 millones de toneladas de alimentos se pierden o desperdician a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde las explotaciones agrarias hasta los hogares, pasando por los procesos de transformación, fabricación, en los comercios o en la restauración, con las repercusiones sociales, económicas y medio ambientales que conlleva, sin olvidar las derivadas de los principios éticos de equidad e igualdad en el acceso a los alimentos para llevar una vida digna y, en definitiva, las repercusiones en el reconocimiento del derecho humano a la alimentación, especialmente para las personas más vulnerables

La Comisión Europea propone que la Unión Europea se alinee con el objetivo establecido por la Agenda 2030 relativo a reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per cápita en la venta al por menor y en los hogares, así como reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y distribución, incluidas las pérdidas posteriores a las cosechas. Asimismo, La Comisión Europea propone establecer una metodología común para los países miembros de la UE para cuantificar las pérdidas y el desperdicio de alimentos; crear una plataforma que reúna a los 28 Estados y a todos los actores de la cadena alimentaria para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, relacionados con el desperdicio alimentario, así como compartir buenas prácticas. Igualmente solicita que se aclare la legislación de la UE al respecto y se estudie cómo mejorar el etiquetado de los productos alimenticios.

¿Se encuentra el desperdicio de alimentos en la agenda del Gobierno de España? Teóricamente, sí, pero en la práctica se aborda de forma muy tímida. El programa del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para la reducción de las pérdidas y el desperdicio de alimentos ha tenido escasa difusión y poco conocemos acerca de los avances que se han producido desde que en 2013 el ministerio publicara la estrategia “Más alimento, menos desperdicio” vigente hasta el presente año y que se prevé continuar en los próximos. El objetivo de la estrategia es fomentar la transparencia, el diálogo y la coordinación entre todos los agentes de la cadena alimentaria y las Administraciones Públicas, propiciando un cambio en las actitudes, así como en las formas de proceder para reducir el desperdicio de alimentos.

El asunto ha estado presente en la brevísima legislatura que hemos vivido. En el Congreso de los Diputados se han presentado tres proposiciones no de ley, tramitadas conjuntamente, relativas a medidas para disminuir el desperdicio de alimentos. Coincidiendo con los últimos días de la legislatura, el diputado Juan Antonio López de Uralde presentó dos preguntas con ruego de respuesta por escrito recabando información acerca de la estrategia del ministerio y sus planes de futuro, haciendo especial hincapié en la posibilidad de participación de las organizaciones de la sociedad civil. Así lo solicitamos desde Prosalus junto con Manos Unidas, Proclade, Proyde y SED, organizaciones que trabajamos para la reducción del desperdicio de alimentos. Concretamente, desde Prosalus hemos puesto en marcha yonodesperdicio.org una APP para web y móvil que pretende crear una red ciudadana para poner en contacto a personas que quieran compartir los alimentos que, por uno u otro motivo, no van a consumir y cuyo destino sería la basura.

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