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Claves del V Plan Director de la Cooperación Española

Exposicion de la AECID de un mapa gigante en Filipinas

En estos momentos el V Plan Director de la Cooperación Española, que asume la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptándolos como propios, se encuentra en la última fase de negociación y de redacción. Según Fernando García Casas, secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, “se mantiene la voluntad central de lucha contra la pobreza en términos multidimensionales, lo que permite la mejor identificación de carencias, acciones y beneficiarios, así como la mayor eficacia en el uso de recursos públicos”.

La Agenda 2030 es una agenda de desarrollo que concierne a todos los países y que está formulada en torno a cinco ejes: planeta, personas, prosperidad, paz y alianzas, y está compuesta por 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) con 169 metas. Como indica Marco Gordillo, vocal de incidencia política de la Coordinadora de ONGD, el grado de apropiación de la Agenda 2030 por parte de gobiernos y actores sigue siendo bajo. Un informe realizado por la Federación de Plataformas de ONG de Desarrollo Europea (Concord) revela que el 70% de los países europeos no tienen estructuras de gobernanza definidas ni procesos de implementación en marcha. Solo el 30% de los países tienen marcos de seguimiento e indicadores y un 18% disponen de espacios específicos de participación de la sociedad civil.
 
Tener un plan de cooperación sin presupuesto es inaceptable, como señala José María Vera, director general de Oxfam Intermon. Y sobre todo que la petición constante del progresivo incremento de los fondos para cooperación (0,4% del Producto Interior Bruto para 2020), que ha sido respaldada en varias ocasiones por el Congreso, esté supeditada a la estabilidad presupuestaria. Esto es lo que nos ha llevado en los últimos ocho años al drástico recorte del 70% en esta materia, sin que se haya revertido la tendencia a pesar del crecimiento económico de los últimos años. Este V Plan Director de la Cooperación Española se quedará en papel mojado si no se cuenta con un presupuesto con objetivos anuales y una mínima asignación.

En el análisis que hace Vera sobre este nuevo plan director habría dos ámbitos que corregir: el fortalecimiento de la sociedad civil también en los países de renta media, como el caso de Perú; y la manera en que se aborda la migración. La Cooperación Española es de las pocas que aún dedica recursos a apoyar a la sociedad civil en países de renta media, aunque este V Plan se decanta por la cooperación técnica y de conocimiento, y por el fomento de la inversión mediante facilidades de financiación. Sería imprescindible que el plan decidiera apoyar también a las organizaciones civiles de estos países.

En cuanto a la migración, en este momento en que 65 millones de personas se encuentran desplazadas de su lugar de origen forzosamente, sería aconsejable que el foco se pusiera no tanto en lo económico, sino en lo social y cultural, pues las organizaciones de cooperación para el desarrollo trabajamos para acabar con la pobreza y la desigualdad por una cuestión de justicia y no económica.

La solidaridad y la responsabilidad internacional son más exigibles que nunca y esta es una de las señas de identidad de la Agenda 2030. Sin embargo, hoy por hoy la tónica general es que cuando el poder mira hacia fuera, solo lo hace con ojos comerciales, de defensa y de control migratorio.

Tras su paso por el Congreso y el Senado, una vez aprobado el V Plan Director por el Gobierno de la nación, se comenzará la negociación de los Marcos de Asociación País con los países prioritarios de la cooperación española y los Marcos de Acción Estratégica con los organismos de Naciones Unidas.