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Aumentan los feminicidios en 2019

Las cifras de asesinatos de mujeres están creciendo con respecto a las del año pasado, después de que 2018 fuera el año con menos muertes desde que se tiene registro oficial. El pasado 4 de noviembre se habían registrado en nuestro país 51 víctimas mortales por violencia de género, que dejan además 43 menores huérfanos. La cifra supera ya el número de muertes por violencia de género de todo el año 2018 en el que fueron asesinadas un total de 47 mujeres. Según la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género desde el año 2003, 1.027 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o ex-parejas.

Si incluimos en el conteo a todas las mujeres que han sido asesinadas por motivos de género, la cifra relativa a 2019 asciende a 99 mujeres, según el portal Feminicidio.net (5 de noviembre), 2 más que en todo el pasado 2018 y aún quedan casi dos meses para que finalice el año. Este verano fue especialmente trágico: 5 mujeres asesinadas en junio, 9 en julio (un menor también fue asesinado por su padre este mes), 3 en agosto y 13 en septiembre, que llevó a los colectivos feministas a movilizarse el 20 de septiembre en diferentes localidades del Estado bajo el lema "emergencia feminista".

Mezcla "explosiva" de factores

Aunque no se ha hecho un análisis del porqué este aumento en el número de mujeres asesinadas, desde algunos colectivos y organizaciones feministas señalan que este repunte puede deberse a una mezcla "explosiva" de varios factores:

  • Los niños y adolescentes llevan años accediendo a pornografía cada vez más violenta hacia las mujeres. Según algunos estudios 1 de cada 3 menores entre los 10 y 14 años consumen este tipo de pornografía regularmente y cuando se convierten en jóvenes y adultos reproducen aquello en lo que se han “maleducado”. Esto está también ligado a la falta de educación sexual en las escuelas, que sigue siendo un tema pendiente.
  • Además, en los últimos años crecen la cultura y los mensajes de odio a colectivos vulnerables, entre ellos a las mujeres. PSOE, PP, Unidas Podemos y Ciudadanos se comprometieron a cumplir el Pacto de Estado contra la Violencia de Género aprobado en septiembre de 2017 y a ampliar las garantías para las víctimas, mientras que Vox cuestiona las cifras oficiales y plantea derogar la ley.

Es importante tener en cuenta que todavía en España solo se contempla como violencia hacia la mujer la ejercida por parejas o ex-parejas, dejando de lado otros tipos de violencia que sí se encuentran recogidos en el Convenio de Estambul que señala que “por «violencia contra la mujer» se deberá entender una violación de los derechos humanos y una forma de discriminación contra las mujeres, y se designarán todos los actos de violencia basados en el género que implican o pueden implicar para las mujeres daños o sufrimientos de naturaleza física, sexual, psicológica o económica, incluidas las amenazas de realizar dichos actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, en la vida pública o privada”.

En cuanto a la violencia contras las mujeres y las niñas, esta puede adoptar muchas formas, desde agresiones domésticas hasta la trata de personas, desde la violencia sexual en los conflictos hasta el matrimonio infantil, la mutilación genital y el feminicidio. Además, no solo perjudica a las víctimas, sino que también afecta a las familias y al conjunto de la sociedad.

Nos acercamos al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y como nos recuerda Naciones Unidas, hasta que las mujeres y las niñas, que constituyen la mitad de la humanidad, vivan sin miedo, sin violencia y sin inseguridad diaria, no podremos afirmar realmente que vivimos en un mundo justo y equitativo.

Desde Prosalus participamos en el convenio “Por el derecho de las mujeres, adolescentes y niñas a una vida libre de violencias, en las regiones de Cusco y Lima (Perú)” financiado por la AECID, junto a ENTREPUEBLOS y AIETI, que incorpora un componente de educación para el desarrollo en España para contribuir a eliminar estereotipos de género, promoviendo una ciudadanía global comprometida con el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias.