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Aumenta la pobreza y la exclusión social en España

Personas con dificultades para llegar a fin de mes. Informe EAPN

EAPN España (European AntiPoverty Network) ha publicado su informe 'El Estado de la Pobreza. Seguimiento del indicador de pobreza y exclusión social en España 2009-2013', que mide el grado de cumplimiento del objetivo de inclusión social recogido en la Estrategia 2020 de la Unión Europea. El objetivo de reducir en 20 millones el número de personas que viven bajo del umbral de la pobreza, está lejos de cumplirse.

Las cifras actuales indican que la pobreza y la exclusión social afectan ya a un 27,3% de la población en España: 12.866.000 personas. Este es uno de los datos principales que se extraen del informe que analiza la situación social en España y sus comunidades autónomas con los últimos datos disponibles según el indicador europeo AROPE (At-Risk-Of Poverty and Exclusion) o tasa de riesgo de pobreza y exclusión social, que está armonizado a nivel europeo, por lo que permite comparar entre países. El indicador mide la pobreza basada en lo monetario, e incorporando además aspectos de exclusión, factores de renta (pobreza relativa), privación material severa y baja intensidad del trabajo.

España ocupa el quinto lugar en la lista de los países europeos más desiguales, sólo superada por Bulgaria, Grecia, Rumanía y Letonia. El informe recoge que el 67% de las personas tiene dificultades para llegar a fin de mes y que casi una de cada cinco personas lo hace con muchas dificultades. La pobreza y privación afectan de manera especial a los menores. En 2013 el 26,7% de la población viviendo en esta situación eran personas menores de 16 años.

El indicador AROPE combina tres elementos: tasa de pobreza, población con privación material severa y población con baja intensidad de trabajo por hogar. Pasados más de cuatro años desde que se formularon los objetivos europeos de la Estrategia 2020, el seguimiento de este indicador muestra que en España no sólo no se ha reducido la pobreza y la exclusión social (el objetivo era disminuir en un millón cuatrocientas mil personas) sino que, por el contrario, ha aumentado enormemente.

El segundo elemento, la privación material severa, ha aumentado un 38% (del 4,5% al 6,2%) lo que significa, entre otras cosas, que hay más personas con dificultades para alimentarse adecuadamente, que se retrasan en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal, que no pueden mantener su vivienda con una temperatura adecuada y que no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos.

Y el tercer elemento, la población que vive en hogares con baja intensidad de empleo (BITH) se ha doblado con creces desde 2009 y alcanza en 2013 al 15,7% de la población entre cero y 59 años, lo que en términos cuantitativos supone 5.694.683 personas. Además, en 2013 había un 11,7% de trabajadores en situación de pobreza y si nos fijamos en la población inmigrante, especialmente la extracomunitaria, las tasas son mucho más elevadas. Este último dato demuestra que no cualquier trabajo protege de la pobreza.

Por comunidades, el estudio demuestra una gran desigualdad, tanto en lo que se refiere al indicador AROPE, como a cada uno de sus componentes. En general, el norte soporta tasas menores de pobreza y/o exclusión social, en todos los casos por debajo de la media nacional; y el sur, mayores. Por ejemplo, en los extremos, Navarra, País Vasco y Aragón tienen tasas inferiores al 20 % y Canarias Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía, mantienen tasas entre el 35% y el 39%. La Ciudad autónoma de Ceuta se lleva el dato más escalofriante, con casi la mitad de su población (47%) en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Respecto a la privación material severa, la variabilidad entre los distintos territorios es enorme y oscila entre el 0,6% de Navarra y el 15,3% de Ceuta.

En conclusión, el aumento de la desigualdad que muestran todos los indicadores hasta el año 2012, revela que la crisis ha golpeado con mayor dureza a la clase media y a los grupos sociales más desfavorecidos, demostrando la debilidad de las políticas sociales que se han llevado a cabo. Es importante recordar que los resultados económicos en los años de crecimiento no se trasladaron a los grupos más desfavorecidos de la sociedad. Por tanto, es indispensable que se establezcan medidas de redistribución decididas, porque de lo contrario asistiremos a la pérdida del Estado de Bienestar.

DESCARGAR INFORME

 

Más información:

http://www.eapn.es/noticias/447/El_Estado_de_la_Pobreza

http://www.elsalmoncontracorriente.es/?La-pobreza-en-Espana-lejos-del