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Alimentación complementaria escolar en Presto

Participante en la política del desayuno y almuerzo escolar en Presto, Bolivia

El pasado mes de octubre, entre los días 21 y 23, personal de la FAO, del Ministerio de Educación de Bolivia, alcaldes, concejales y concejalas de cinco municipios de Oruro y La Paz visitaron el municipio de Presto (Chuquisaca) para conocer la experiencia sobre la política pública local del desayuno y almuerzo escolar. También participaron en el intercambio representantes de organizaciones sociales y microempresarios. Esta política se ha desarrollado de forma articulada al proceso de soberanía alimentaria que impulsa PROSALUS de la mano de la Fundación PASOS desde 2010 y que cuenta con financiación de la AECID.

En total, 35 personas participaron en este intercambio con el Gobierno Autónomo de Presto, el Comité de Gestión y Coordinación del Desayuno y Almuerzo Escolar (CGyCDEA) y PASOS, abriéndose un espacio de socialización y reflexión entre los participantes para analizar el proceso llevado a cabo en Presto en torno a esta política, sus avances y logros, además de las dificultades, debilidades, aprendizajes y retos a futuro. La valoración de todos los asistentes fue muy positiva, considerándose factible la réplica de la experiencia en otros municipios.

La política de desayuno y almuerzo escolar que beneficia a 2.000 estudiantes del municipio de Presto ha sido sustancialmente mejorada desde 2010, cualitativa y cuantitativamente. Gracias al trabajo de fortalecimiento de capacidades y a la creación de un espacio de concertación entre actores (el CGyCDEA, integrado por la Alcaldía, organizaciones sociales, dirección distrital de educación y sector público de salud), se ha multiplicado la inversión pública en este servicio a los menores escolarizados, pasando de 200.000 bolivianos (Bs) en 2010 a 1.000.000 Bs en 2012. En 2014 se han presupuestado 850.000 Bs (tipo de cambio: 8,9 Bs/Euro). También se ha incidido en la calidad de los menús, elaborando un recetario con asistencia del proyecto y en coordinación con la UNI del Municipio para asegurar que los menores acceden a dieta diversificada y nutricionalmente completa.

Por último, se ha conseguido que parte de los alimentos sean de producción local (adquisición directa a las organizaciones campesinas –quienes a su vez han mejorado su sistema de producción gracias a la asistencia del proyecto-) asegurando el consumo de alimentos “limpios” por los menores y cerrando así el círculo de la seguridad alimentaria, generándose un mercado para algunos de los alimentos de producción local y dando posibilidad de ingresos a familias campesinas.