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20 días para dar refugio a 17.337 personas

Quedan menos de 20 días para que lleguen a España las 17.337 personas refugiadas que el Gobierno se comprometió a acoger (el 0,08% de la población de nuestro país) y hasta la fecha tan solo han llegado para recibir asilo 1.888 personas (más información en #VenidYa).

En el mundo hay 21,3 millones de personas refugiadas que han huido de sus casas por culpa de un conflicto. En los últimos 17 años, más de 37.000 personas han perdido la vida intentando alcanzar la seguridad de Europa. Solo en 2016 murieron más de 5.000 personas en el Mediterráneo. Como señalaba hace un tiempo la periodista Lucila Rodríguez-Alarcón, el concepto de “efecto llamada” tan utilizado es uno de los más nocivos que se han acuñado últimamente y podríamos decir tan poco ajustado a la verdad. El 3,3% de la población del mundo es inmigrante y el 86% de los refugiados del mundo están acogidos en países denominados pobres. Como siempre, los datos nos ayudan a contextualizar: Europa apenas acoge de media a 8 refugiados por cada 1.000 habitantes, mientras que Líbano acoge a 183 por cada 1.000.

En 2016, España recibió 15.755 solicitudes de asilo, el mayor número de su historia, según los datos de EUROSTAT, pero esta cifra solo supone el 1% con respecto al total de las peticiones recibidas en la Unión Europea. Durante ese mismo año el Gobierno otorgó algún tipo de protección internacional a 6.855 personas, de ellas, tan solo el 3,44% (es decir, 355 personas) tuvieron reconocido el estatus de refugiado que ofrece mayores garantías.

La Coordinadora de ONGD-España recogía hace unos meses una cronología de la vergUEnza. Merece la pena leer con detenimiento estos últimos episodios para entender la gravedad del asunto:  

  • En mayo, la Unión Europea decidió desviar fondos de cooperación para formar a militares y policías en países de origen y tránsito, para crear centros de internamiento y frenar el derecho a migrar. 600 millones de euros gestionados a través del Fondo Fiduciario de Emergencia para África.
  • En julio, Italia con el respaldo europeo impuso un código de conducta a las ONG que rescatan personas en el Mediterráneo, alegando que fomentan el efecto llamada.
  • En agosto, algunas ONG que utilizaban embarcaciones de rescate en el Mediterráneo decidieron abandonar la zona ante los graves hostigamientos que las patrulleras libias ejercen sobre ellas, gracias al acuerdo firmado con la Unión Europea que financia su actividad con dinero público europeo.

Ante todo este sinsentido, varias ONG españolas exigen al Gobierno de España que ponga en marcha cinco medidas para proteger a las personas migrantes y refugiadas:

  1. Impulsar políticas internacionales que garanticen los derechos humanos y protejan las vidas de las personas refugiadas y migrantes, impidiendo que se vean abocadas a tomar rutas más peligrosas.
  2. Mejorar el sistema de acogida para que sea flexible, sostenible y permita la verdadera integración de las personas.
  3. Facilitar nuevas vías legales y seguras.
  4. Poner fin a las devoluciones ilegales y garantizar que todas las personas pueden solicitar el acceso a la protección internacional.
  5. Conseguir la protección efectiva de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad: niños, niñas, mujeres embarazadas o que viajan solas, personas de más edad, el colectivo LGBTI y quienes pertenecen a minorías étnicas y religiosas.

Por el momento solo podemos concluir que no hay voluntad política para que Europa y España sean tierra de acogida y refugio.